miércoles, 19 de noviembre de 2008

La Historia del Zòcalo

EL ZÓCALO

Hablar del zócalo sin duda alguna es tomar uno de los temas más interesantes de la historia nacional, ya que durante el paso de los años ha sufrido de muy diversos cambios; muchos de los edificios que se ha encontrado en el zócalo fueron demolidos. Sin duda alguna una de las características que marcó al zócalo es que hace mucho tiempo en él existía “El Parian”, que era un mercado de la época virreinal y en el cual encontrabas toda clase de telas, vajillas y accesorios de moda.

Independientemente de que el zócalo represente la sede del poder político y económico, es un lugar utilizado por la gente para celebrar fechas conmemorativas y manifestaciones, es un lugar que la gente ha hecho suyo desde tiempos del virreinato; por esta razón se puede afirmar de manera consisa que el Zócalo forma parte de la identidad de México y de todos los mexicanos. También recibe el nombre de Plaza Mayor, porque se localiza aproximadamente en el mismo espacio que ocupó la plaza mayor de México-Tenochtitlán antes de la llegada de los españoles, y Plaza de la Constitución, en honor a la Constitución de Cádiz, promulgada en 1812 por la Monarquía española y jurada un año después en México.

Es una explanada cuadrangular de 240 metros de lado, lo que la convierte en la segunda plaza pública más grande del mundo, detrás de la Plaza Roja de Moscú. Su actual denominación se debe a un zócalo que se construyó, por orden del presidente Santa Anna en 1843, como base para un monumento a la Independencia que nunca se terminó. La gente comenzó a utilizar el pedestal como punto de reunión y a identificarlo con toda la plaza, que de ese modo se convirtió en el Zócalo.

El Zócalo está limitado al norte por la Catedral y el Sagrario Metropolitanos, al noreste por la zona arqueológica del Templo Mayor, al este por el Palacio Nacional, al sureste por la sede de la Suprema Corte de Justicia, al sur por los dos edificios del gobierno del Distrito Federal, al oeste por el portal de Mercaderes y al noroeste por el Nacional Monte de Piedad.
Por Mario Vázquez Ordóñez